Salud
¿Por cuánto tiempo contagia el COVID?: lo que los científicos saben hasta ahora
Algunas autoridades sanitarias recomiendan aislamiento por 5 días. Pero dos estudios científicos indican que las personas pueden trasmitir el virus más tiempo
Una persona puede contagiarse el COVID-19 a partir del coronavirus exhalado por personas que pueden estar a más de 2 metros de distancia. Puede luego tener o no síntomas de la infección y contagiar a otros. Pero, en el tercer año de la pandemia, aún se estudia cuánto tiempo dura la posibilidad de que una persona afectada transmita el virus a otros. Un dato que es clave para que las personas guarden su período de aislamiento en sus hogares y no sigan propagando la circulación del virus y sus diferentes variantes.
Hay una serie de estudios que confirman que muchas personas con el COVID-19 siguen siendo infecciosas hasta bien entrada la segunda semana después de haber experimentado los primeros síntomas. Es decir, muchas personas con la infección pueden contagiar el virus hasta 10 días después del inicio de síntomas.
Oficialmente, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos dicen que el día 1 de la infección es el primer día completo después de su último contacto con una persona que tuvo COVID-19. “Quédese en casa y alejado de otras personas por al menos 5 días”, recomienda. Sin embargo, la investigación científica demuestra que son necesarios más días de aislamiento.
Una cuarta parte de las personas que han contraído la variante Ómicron del coronavirus pueden contagiar después de ocho días.(Getty Images)La científica Amy Barczak, especialista en enfermedades infecciosas del Hospital General de Massachusetts, en Boston, Estados Unidos, realizó un trabajo y sugirió que una cuarta parte de las personas que han contraído la variante Ómicron del coronavirus -que hoy predomina en todo el mundo- podrían seguir siendo infecciosas después de ocho días.
Según Barczak, “los datos sobre la duración de la infección no han cambiado realmente”. De acuerdo con la investigadora, que publicó su trabajó en el servidor MedRxiv (se puede leer aquí) y aún debe ser sometido a revisión de pares, no hay datos que respalden cinco días o algo menos de diez días de aislamiento de los pacientes con el COVID-19. Resaltó que “es muy inusual que las personas sigan siendo infecciosas después de diez días”.
En tanto, Benjamin Meyer, virólogo de la Universidad de Ginebra, en Suiza, consideró en diálogo con la revista Nature que las variantes del coronavirus emergentes, la vacunación y los distintos niveles de inmunidad natural provocados por una infección previa pueden influir en la rapidez con la que una persona puede eliminar el virus de su sistema. Los factores de comportamiento de cada paciente también son importantes. Las personas que se sienten mal tienden a relacionarse menos con los demás. Por lo cual, según Meyer, la gravedad de los síntomas de una persona puede influir en la probabilidad de que infecte a otros.
La gravedad de los síntomas de una persona puede influir en la probabilidad de que infecte a otros/ REUTERS/Brendan McDermidOtro dato que ya se ha confirmado es que los testeos con la PCR para el COVID-19 pueden dar un resultado positivo incluso cuando alguien ya no contagia. Eso probablemente ocurre cuando las pruebas detectan el ARN viral y recogen los restos no infecciosos que quedan después de que se haya eliminado la mayor parte del virus vivo. En cambio, las pruebas de flujo lateral (o “antígeno rápido”) ofrecen una mejor orientación sobre la infecciosidad, porque detectan las proteínas producidas por el virus en replicación activa.
Emily Bruce, microbióloga y genetista molecular de la Universidad de Vermont en Burlington, aclaró que si bien hay preguntas pendiente, hay que tener en cuenta que una persona tiene un resultado de test de antígeno positivo, “no debería salir e interactuar estrechamente con personas”.
También señaló que existe la posibilidad de que una persona obtenga un resultado negativo al hacerse una prueba de antígeno durante unos días, pero puede seguir teniendo fiebre y tos seca. Según Bruce aunque los síntomas persistentes pueden parecer y sonar graves, no indican que la infección continúe. Eso ocurre porque muchos de los síntomas son causados por el sistema inmunitario y no directamente por el propio virus.
Otros estudios se alejan del mundo real y utilizan los niveles de ARN viral medidos por las pruebas de PCR para inferir si alguien es infeccioso. Esto facilita el trabajo con muestras de gran tamaño. Por ejemplo, un proyecto dirigido por el Instituto Crick y el Colegio Hospital Universitario, ambos en Londres, Reino Unido, puede basarse en las pruebas de PCR realizadas a más de 700 participantes, obtenidas a partir del momento en que se desarrollaron los síntomas.
Existe la posibilidad de que una persona tenga un resultado negativo al hacerse una prueba de antígeno, pero puede seguir teniendo fiebre y tos seca(Getty Images)Un estudio basado en este grupo sugiere que un número significativo de personas conservan cargas virales lo suficientemente altas como para desencadenar una infección posterior entre los días siete y diez, independientemente del tipo de variante o de cuántas dosis de vacuna hayan recibido. El estudio se publicó en el servidor de preimpresión medRxiv.
“No estamos midiendo el virus vivo, pero ahora hay una gran cantidad de trabajo en la literatura que proporciona un mapa bastante bueno de lo que constituye una carga viral que probablemente produzca virus infecciosos”, señaló David LV Bauer, virólogo del Instituto Crick que es co-investigador en ese estudio.
Yonatan Grad, especialista en enfermedades infecciosas de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, en Boston (Massachusetts), que ha trabajado en estudios similares de infecciosidad basados en la PCR, está de acuerdo en que diez días es una regla general útil para saber cuándo las personas deberían dejar de ser contagiosas. Pero advierte que un pequeño número de personas podría seguir siendo infeccioso más allá de ese período.
Fuente: Infobae
Actualidad
Científicos argentinos descubrieron una posible vía para frenar el crecimiento de un cáncer de mama agresivo
Un equipo de investigadores argentinos avanza en el estudio de nuevas estrategias para comprender y combatir el cáncer de mama triple negativo. La investigación, desarrollada en el Instituto de Medicina Experimental, identificó al receptor H4R como una posible vía de intervención y mostró resultados alentadores al bloquearlo en experimentos con células y ratones.
El estudio fue publicado en Frontiers in Immunology y estuvo dirigido por Mónica Vermeulen, investigadora del CONICET. Ramiro Vázquez participó como primer autor del trabajo.
La investigación se centró en una proteína que interactúa con la histamina, una molécula involucrada en distintos procesos fisiológicos. El objetivo fue determinar si impedir esa interacción podía modificar el comportamiento de las células cancerosas y la respuesta del organismo frente al tumor.
Un nuevo blanco para estudiar una enfermedad compleja
El cáncer de mama triple negativo se distingue de otros subtipos por la ausencia de receptores para estrógeno y progesterona y de expresión de HER2. Esa característica limita la posibilidad de utilizar terapias dirigidas contra esos marcadores y hace necesario explorar otros mecanismos biológicos.
Para avanzar en esa dirección, los investigadores trabajaron con células tumorales de ratón de la línea 4T1 y utilizaron JNJ-7777120, un compuesto que bloquea el receptor H4R.
En los ensayos de laboratorio, la intervención redujo la capacidad de las células para multiplicarse y migrar. Luego, en experimentos con ratones con un sistema inmunitario funcional, el equipo observó tumores significativamente más pequeños en los animales que recibieron el bloqueo del receptor junto con las células cancerosas.
Los investigadores también registraron cambios en la respuesta inmunitaria, como un aumento de interferón gamma y de la proliferación de linfocitos T, una mayor presencia de linfocitos CD8+ y una disminución del marcador TIM-3, asociado al agotamiento de ciertas células inmunitarias.
Qué significa el hallazgo para la ciencia
Los resultados sugieren que el receptor H4R podría participar en mecanismos relacionados tanto con el crecimiento de las células tumorales como con la actividad de las defensas del organismo.
Esta posibilidad convierte al receptor en un blanco de interés para futuras investigaciones, aunque no implica que el compuesto utilizado pueda emplearse actualmente como tratamiento contra el cáncer.
La directora del equipo, Mónica Vermeulen, destacó la necesidad de continuar los estudios para determinar si los resultados se reproducen en muestras humanas y establecer una estrategia segura para bloquear el receptor.
Ese paso resulta fundamental para evaluar si los efectos observados en el laboratorio pueden tener relevancia clínica. Los modelos celulares y animales permiten estudiar mecanismos y generar hipótesis, pero no garantizan que una intervención produzca los mismos resultados en pacientes.
La investigación podría extenderse a otros tumores
Además del cáncer de mama triple negativo, el equipo considera explorar el papel de H4R en otros tumores vinculados con la histamina, incluidos los de colon, páncreas, hígado y ovario, así como el melanoma.
Estas investigaciones podrían ayudar a determinar si el receptor participa en mecanismos compartidos por diferentes enfermedades oncológicas.
Por el momento, el hallazgo representa una nueva línea de investigación desarrollada por científicos argentinos. Su posible aplicación médica dependerá de los resultados de estudios posteriores que permitan comprobar su eficacia, identificar eventuales riesgos y establecer las condiciones necesarias para avanzar hacia una evaluación clínica.
Actualidad
De la Argentina para el mundo: el científico mendocino que hizo historia en Gran Bretaña
La medicina argentina volvió a posicionarse en lo más alto del escenario internacional. El reconocido especialista mendocino Roger Zaldivar fue galardonado en Londres con el Lans Distinguished Lecturer Award, uno de los reconocimientos más prestigiosos de la International Society of Refractive Surgery, por sus valiosos aportes a la cirugía refractiva y la integración de inteligencia artificial en la disciplina.
El logro adquiere un matiz histórico y familiar inolvidable: en 1998, su padre, Roberto Zaldivar, había recibido exactamente la misma distinción. Casi tres décadas después, el apellido mendocino vuelve a ocupar un lugar de privilegio en la cúspide de la oftalmología global.
Innovación, precisión e Inteligencia Artificial
La carrera de Roger Zaldivar se ha destacado por combinar la práctica clínica con la investigación científica y el desarrollo de tecnologías orientadas a personalizar cada intervención. La clave de este galardón radica en el uso pionero de la inteligencia artificial para optimizar la planificación quirúrgica y garantizar resultados con máxima exactitud.
Entre sus proyectos más emblemáticos se encuentra ICLGuru, una innovadora plataforma que aplica IA para:
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Interpretar estudios oftalmológicos complejos en segundos.
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Asistir en la elección precisa de lentes intraoculares.
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Personalizar la preparación de cada procedimiento según las necesidades anatómicas del paciente.
Durante la ceremonia en la capital británica, Zaldivar expuso sus trabajos sobre el presente y el futuro de la especialidad, reafirmando que el procesamiento de datos masivos es el camino hacia cirugías oculares cada vez más seguras y efectivas.
El único líder latinoamericano en la élite mundial
El premio otorgado en el Reino Unido se suma a un presente profesional extraordinario. La prestigiosa revista británica The Ophthalmologist incluyó nuevamente al médico argentino en su Power List 2026, la nómina que reúne a los 50 referentes más influyentes del mundo en el ámbito ocular.
Zaldivar no solo revalidó su lugar por segundo año consecutivo, sino que se posicionó como el único representante de Sudamérica y de toda América Latina en la lista de este año. La selección evalúa a los innovadores que han transformado radicalmente la disciplina en los últimos 12 a 18 meses, consolidando al especialista argentino como un faro de la medicina global.
Salud
Una inteligencia artificial puede detectar obstrucciones cardíacas en ecografías de rutina
La herramienta analiza videos de ecografías cardíacas convencionales y puede identificar señales compatibles con una obstrucción del flujo sanguíneo que podrían pasar inadvertidas en controles habituales.
Un modelo de inteligencia artificial desarrollado por Mayo Clinic logró detectar señales compatibles con una obstrucción del flujo sanguíneo en pacientes con miocardiopatía hipertrófica (MCH) a partir de ecografías cardíacas de rutina.
La herramienta analiza videos ecográficos convencionales en modo B, es decir, imágenes bidimensionales obtenidas durante un estudio habitual. A diferencia de la ecocardiografía Doppler, no necesita medir directamente la velocidad del flujo sanguíneo.
La MCH es una enfermedad genética que provoca un engrosamiento del músculo cardíaco. En hasta dos tercios de los pacientes puede producirse una obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo (TSVI), que dificulta la salida de sangre del corazón y puede causar falta de aire, dolor en el pecho o dificultad para respirar al acostarse.
Cómo funciona la IA
El modelo fue entrenado para reconocer patrones sutiles en las ecografías que pueden estar relacionados con una obstrucción. Los investigadores comprobaron que el análisis combinado de tres vistas cardíacas estándar mejoraba la capacidad del sistema para identificar a pacientes con gradientes elevados en el TSVI.
La detección es especialmente relevante porque algunas obstrucciones pueden no manifestarse cuando el paciente está en reposo y aparecer durante el esfuerzo.
“Queríamos determinar si la IA podía reconocer patrones sutiles que son imperceptibles para el ojo humano en vídeos ecográficos en modo B obtenidos de forma rutinaria”, explicó Imon Banerjee, investigadora de IA de Mayo Clinic y autora principal del estudio.
El Doppler sigue siendo necesario
La ecocardiografía Doppler continúa siendo el método utilizado para confirmar y medir la obstrucción. Su realización requiere una alineación precisa del haz de ultrasonido y experiencia por parte del operador.
Por eso, los investigadores plantean que la IA pueda utilizarse como una herramienta de alerta: si detecta señales sospechosas en una ecografía convencional, el médico podría indicar un estudio Doppler, una prueba de esfuerzo u otras evaluaciones.
Resultados dentro y fuera de Mayo Clinic
El estudio analizó datos de 1.833 pacientes de Mayo Clinic. El algoritmo fue evaluado en 275 casos y posteriormente validado con 46 pacientes de un hospital de Corea del Sur.
Según los investigadores, el modelo mantuvo su rendimiento en la evaluación externa. En una parte de los casos, además, identificó la obstrucción con mayor precisión que dos ecocardiografistas expertos que analizaron las mismas imágenes sin información Doppler.
Los resultados fueron publicados en Circulation: Cardiovascular Imaging.
Todavía no está listo para el uso clínico
Los investigadores señalan que hacen falta estudios prospectivos y pruebas en más hospitales, poblaciones y equipos de ecografía para confirmar el funcionamiento del modelo en diferentes escenarios.
Por ahora, la tecnología se plantea como un recurso de apoyo para detectar posibles obstrucciones y ayudar a seleccionar qué pacientes podrían necesitar una evaluación cardíaca más completa.
La IA no busca reemplazar al Doppler, sino aprovechar las ecografías de rutina para detectar señales que podrían indicar la necesidad de realizar estudios adicionales.
Fuente: Infobae