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Maestros artesanos llegarán desde todo el país para participar de la Bienal

Cada vez queda menos para la Bienal Escultural que se realizará del 16 al 23 de julio en el Museum del domo del Centenario y el Parque 2 de Febrero en Resistencia. La magnitud del evento también trae aparejada otras actividades que tendrán una repercusión nacional e internacional.

Por ejemplo, durante esa semana, tendrán lugar: el Vº Encuentro de Maestras y maestros Artesanos Argentinos, el VIIº Encuentro de Artesanas y Artesanos de Pueblos Originarios y la Feria de Arte, Artesanías y Diseño organizados por la Fundación Chaco Cultural y el Comité organizador de la Bienal del Chaco.

Con estos trabajadores se podrá disfruta además de las técnicas ancestrales que desempeñan y hacen que no solamente sus obras sean únicas, sino también impliquen un sentimiento de pertenencia e identidad del lugar al que preceden.

El orfebre Gonzalo Suárez López, presidente de la Fundación Chaco Cultural, adelantó algunas actividades que se avecinan en los encuentros de artesanos que ya son una parte tradicional de la Bienal del Chaco.

“El principal objetivo de estos encuentros de artesanas, artesanos, artistas y diseñadores es el fomento, difusión, desarrollo y puesta en valor de las artesanías y las industrias creativas argentinas en una vidriera tan importante como es la Bienal del Chaco. Participarán 85 Maestras y Maestros Artesanos Argentinos, 130 Artesanas y Artesanos de Pueblos Originarios y 110 expositores en la Feria de Arte, Artesanías y Diseño que nos visitan desde todas las provincias argentinas y de la mayoría de las localidades del interior del Chaco.

En total más de 300 participantes de reconocida trayectoria con premios nacionales e internacionales nos regalarán hasta el día domingo 24 de julio la oportunidad de ver en vivo la maestría en los oficios artesanales de distintos rubros como la joyería, cerámica, el vidrio, cuero, platería, textiles tradicionales, luthiers , la mejor cuchillería, las técnicas ancestrales de las comunidades originarias con invitados de las comunidades Chané de Jujuy, Mbyá Guaraní de Misiones, Pilagá de Formosa, Wichi de Salta y de Chaco junto a las comunidades Qom y Moqoit, también de nuestra provincia. Los colores de los artistas plásticos y galerías de arte invitadas y la creatividad e innovación que se verá en el espacio de diseño.

Habrá charlas en el marco de estos encuentros, por ejemplo el día sábado 23 de julio, Mariano Gugliotta, el reconocido jurado del programa “Desafío sobre fuego” del canal History Channel estará compartiendo una charla sobre Forja y Cuchillería y compartiendo la experiencia de “Cómo vivir de un oficio artesanal en el siglo XXI” .

En el marco de la Feria de Arte, Artesanías y Diseño el día 20 de julio el artista YON, uno de los más destacados artistas NFT del país reconocido internacionalmente contará de qué se trata esta nueva plataforma para los creadores de contenido y artistas digitales. Mientras tanto, se realizará también el día miércoles 20 un foro nacional organizado por la Unión de Artesanas y Artesanos Argentinos donde participarán referentes de todo el país para discutir la actualidad y la problemática del sector artesanal, como se viene haciendo en todo el país en cada encuentro nacional de artesanía.

Estarán exponiendo grandes maestras y maestros como por ejemplo: Leónidas Silva que conserva la técnica del ñandutí, tejedoras tradicionales de telar como María Inés Malvicini, Nélida Gadea y Mónica tola, Facundo Fadón desde Paso de Los Libres quien fuera el ganador del concurso de cuchillería del programa Desafío Sobre Fuego Latinoamérica 2021, Joyeros de la talla de Víctor Nicodella, Walter Cullarí, Yiya López y Marcelo Nencini, el maestro ceramista Carlos Gaspar Moreyra, el platero Tato Soriano ganador del premio nacional Rueca de Plata en Colón 2022, Gervasio Barreiro y Matías Crom son luthiers especialistas en instrumentos de música clásica y traídos por la fundación Redes Culturales para además estar dando una charla, tallistas de madera como Fernando Iphar y Daniel Soler, maestras artesanas wichí como Leonila Fabian de Sauzalito y Martina Sinus de Misión Nueva Pompeya, maestras cesteras como Ana Leiva y Claudia Yunis, maestras alfareras moqoit como Elida Salteño, Graciela Zoilo y Susana Morales, y muchos más artesanos de excelencia muchos de los cuales estarán trabajando en vivo.

Los tres grandes encuentros de artesanos, artistas y diseñadores que se desarrollan en el marco de la Bienal Internacional de Esculturas cuentan con el auspicio del CFI y el Instituto de Cultura del Chaco. Llevan más de una década de desarrollo a cargo de la Fundación Chaco Cultural. Hoy en día se encuentran posicionados entre las cuatro ferias artesanales más importantes del país por la calidad y cantidad de sus expositores y la excelencia en la propuesta, curaduría, expertise y trayectoria de los jurados, y sobre todo la atención brindada por el equipo de trabajo a las maestras y maestros artesanos de pueblos originarios, criollos y urbanos que participan en cada edición, considerados verdaderos tesoros vivientes y declarados portadores del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO en la declaración de éste ente internacional en su 32° reunión del año 2003.

Estos encuentros están avalados y apoyados por la Unión de Artesanas y Artesanos Argentinos, el colectivo de ferias, asociaciones, ongs, y artesanos independientes más grande de la Argentina, que nuclea más de 140 ferias provinciales y municipales, y está presente en las 24 provincias del país. Se realizarán charlas y talleres propuestos por la UAA .

También cuentan con un convenio de intercambio cultural y apoyo técnico firmado con la Fiesta Nacional de la Artesanía de Colón este año en el mes de febrero, entre el municipio de dicha ciudad entrerriana y la fundación Chaco Cultural.

Apoyan también este encuentro la Comisión Nacional de Cultura de CAME, FECHACO, Chaco BUREAUX, Secretaria de Desarrollo Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación, la Red Nacional de Encuentros Artesanales y la Asoc. Civil Artesanos Unidos del Chaco.

“Placas de Artistas en vidrio” es una convocatoria que se dio en el marco del Encuentro de Artesanos ya que éste año se considera “Año internacional del vidrio”. Este proyecto fue una iniciativa de la Fundación Chaco Cultural junto a las artistas María Eugenia Díaz de Vivar, Alejandra Gubinelli y Cristina del Castillo. Cuenta con el auspicio de la Comunidad Iberoamericana de Vidrio Artístico, Objetos con Vidrio y el CFI.

Las rosas de Pallarols

Por último, pero no menos importante, es que se contará con la visita del maestro orfebre Juan Carlos Pallarols que siempre acompaña a este encuentro como jurado de honor.

En esta oportunidad estará compartiendo su proyecto Rosas por la Paz, obra que consiste en nada más y nada menos que en estas flores hechas con municiones fundidas, rescatadas de la guerra de Malvinas que se subastan para causas solidarias.

 

 

 

Fuente: MEDIOSYESTRATEGIAS

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Comenzó a coser a los 5 años, se convirtió en diseñador de alta costura y hoy viste a su sobrina para “sanar a su niño interior”

Hay una escena que se repite en la casa de Michel: él llega con una tela nueva y Calu se acerca. La mira, la toca, la observa frente al espejo. Tiene apenas tres años, pero ya sabe que detrás de ese retazo puede aparecer un vestido, una pollera o alguna otra prenda hecha especialmente para ella.

No necesita demasiadas explicaciones. Su tío es diseñador y desde que ella era bebé encontró en esos pequeños pedacitos una manera de compartir con ella algo que lo acompaña desde que era un nene.

“Desde chiquito me gustaba hacer ropita para muñecas. A los cinco arranqué cosiendo a mano, pero por bullying lo dejé de hacer”, relata a TN el joven diseñador sobre sus primeros pasos en la costura.

Sin embargo, pese a los comentarios, el deseo de crear permanecía intacto a pesar del contexto y finalmente el sueño reflotó: “Como me veía muy triste, a los 12 mi padrastro me regaló mi primera máquina para coser. Ahí arranqué y no paré, hacía ropa que quería comprarme y no podía”.

Ese impulso creativo pronto se convirtió en un gesto hacia su entorno más cercano. “Mi mamá una vez me pidió un kimono de una marca costosa, me mostró una foto, fuimos a buscar la tela y ahí arranqué a hacer más ropita para otros”, recuerda.

Con el tiempo, fue ganando experiencia y emprendiendo a pequeña escala: “También un tiempo laburé por mi cuenta y les hice ropa a las egresadas de colegios de la zona”. Y hoy, el boca a boca a es su mayor marketing.

El sueño de vestir a Calu: moda, complicidad y juego

La llegada de un nuevo integrante a la familia marcó un punto de quiebre tanto en su vida personal como en su vocación. Su hermana quedó embarazada y Michel no dudó en empezar a diseñar para la pequeña que venía en camino.

“Empecé a hacer ropita de nena para Calu. Al principio tenía miedo de que no le gustara, pero ella salió re coqueta. Le encanta cuando nos vestimos a juego y le hago ropita que acá no hay”, cuenta emocionado sobre su sobrina de tres años.

La dinámica entre ambos trascendió el simple vestuario para convertirse en una complicidad única. “Lo de matchear arrancó por hacer ropa para mí; siempre me sobraba poquito de tela y no la iba a tirar. Calu era re bebé, tenía cuatro meses, yo me había hecho una camisa blanca de lino y dije ‘le voy a hacer una pollerita’, Así fui haciéndole prendas con todo lo que sobraba. Cuando fue más grande era más fácil, porque compraba una tela y le preguntaba qué quería que haga, me decía ‘quiero un vestido’, yo me hacía una camisa y combinabamos”, detalla.

Hoy en día, la pequeña es su mayor crítica y compañera de proyectos. “Yo estoy muy presente siempre en su vida, es muy malcriada porque es mi sobrina única: ella pide algo y lo tiene. Después de tanto escucharme, no dice ‘me gusta’, me dice ‘no me mata’, y cuando le gusta algo dice ‘me encanta’. Cuando ve que compro tela se pone a mirarlas frente al espejo. Yo también le corto el pelo, entonces también tenemos esa relación. Mientras ella quiera seguir modelando, yo regio, sigo. Conmigo tiene todo su equipo”, explica sonriendo.

Para Michel, esta experiencia va más allá del diseño de moda infantil. Hay una razón profunda detrás de cada prenda que confecciona para la pequeña: “Todo lo que le doy a ella lo quería cuando era chiquito y no lo podía tener, es como sanar mi niño interior”.

Aunque Michel ya trabajaba activamente en sus creaciones, la repercusión masiva llegó de manera inesperada a través de internet. Un video luciendo una prenda inspirada en una princesa clásica captó de inmediato la atención del público.

“El video de Blancanieves que se viralizó no lo iba a subir porque lo había grabado dos meses antes. El día que lo hice estaba con fiebre, el video tenía mala calidad; mi hermana me pasó más fotos y dije ‘el vestido quedó re lindo’, pero no se veía bien. Lo que tiene es que es un vestuario, no está hecho con tela de disfraz, es como un mini vestido de 15, capaz eso genera también un poco de impacto”, detalla.

Sin esperar demasiado lo publicó y el alcance de la publicación lo tomó por sorpresa: “Las redes las uso como una vidriera para llegar a más gente, pero no más. Un día lo subí y al otro tenía 200 mil vistas. Me angustió porque no quería exponer a mi sobrina, pero por suerte no tuve nada de hate. A veces lloro por los comentarios hermosos de la gente”, cuenta.

Sin embargo, pese a su edad y la viralización que le dieron las redes, asegura que no es algo que lo atraiga tanto. “Algún día me gustaría no usarlas tanto; es una gran herramienta para el trabajo y conectar con la gente, pero si bien dan mucha exposición, mi mayor trabajo es el boca en boca”, explica.

De las aulas de costura a desafiar los códigos urbanos

El aprendizaje de Michel combinó el estudio formal con una fuerte impronta autodidacta. “El 80% de las cosas las aprendí solo. Con la peluquería pasó igual: empecé a hacerle el pelo a todas las mujeres de mi familia y surgió, todo pasó muy de chico, fui muy emprendedor siempre”, sostiene.

Con respecto a la costura, el joven asegura que nunca consideró estudiar porque sentía que tenía hacer algo más técnico, pero como le gustaba tanto la ropa se convenció: “‘Si es lo que más amo hacer, ¿por qué no?’“.

Estudió en la escuela en Roberto Piazza y se enamoró del oficio. “Las profesoras me ayudaron un montón a aprender a fabricar y a compartirlo con mi familia y amigos. A los 22 años me recibí”, rememora sobre sus años de formación.

“Lo de ‘ropita old money para planes no money’ es porque yo, antes de empezar a estar más en entornos de moda, hacía ropa de gasa con volados porque me inspiro mucho en el cine. Me encantan las películas de vampiros y la época romántica victoriana, y quería camisas así. Me las hago, pero después en la vida real, cuando terminan de salir de la máquina y me las tengo que poner, salgo a la calle y me miran raro porque no están acostumbrados”, relata.

La idea tomó fuerza al ver la reacción de las clientas en su otro oficio: “Cuando tenía una cápsula de eso y les mostraba en la pelu, me decían ‘es hermoso, pero ¿dónde me lo pongo?’. Y ahí dije: ‘hay que usarlo igual, aunque sea para ir a comprar pan. Capaz mañana nos morimos, así que no hay que tener guardada la ropa; si la tenés, usala’. De esa manera surgió la idea de mostrarlo y de usarlo aunque sea solo para tomarse el colectivo".

Pese a que su mundo es la costura, el joven diseñador asegura que la moda no es algo que le interese: “Es algo pasajero; a mí me gusta mucho la ropa y crear personajes. Entonces mi intención es hacer una prenda que te genere algo, ver qué te hace sentir. Yo me ponía las camisas de gasa y me creía que era lujoso y estoy en un yate; es vivir la fantasía”, relata entre risas.

La autogestión, la alta costura y el camino del esfuerzo

A pesar de los logros y del reconocimiento, el camino dentro de la industria textil independiente implica enfrentar constantes desafíos económicos y logísticos.

“Trabajo de dos cosas: soy peluquero —me dediqué hace muchos años, ya no tanto— y hago vestuarios. Tengo un cliente que hace obras y estoy haciendo unas cositas para su show de Navidad, pero ahora en septiembre. Ahora me estoy abocando más a la alta costura; es todo a pedido. Me gustaría tener una marca de ropa también para niños”, reconoce.

Sin embargo, sabe que no escapa al gran dilema de un oficio no tan amplio. “Lo que tiene el tema de la alta costura, con la situación del país, es que te lleva a remarla bastante, está todo muy caro”, lamenta.

Aun así, no baja los brazos: “Hace un par de años siento que la remo y cuesta muchísimo. Necesitás plata para todo si querés hacerlo bien y eso tiene que ser con buenas telas, y si no tenés equipo no podés mandar a confeccionar, así que todo lo tenés que hacer vos. Necesitás mucha plata y contactos, más que nada para entrar a desfiles, fotógrafos. Cuando no conocés a nadie cuesta un poco más, tenés que ir, mandarte... hay gente que no es tan buena”.

Con el esfuerzo diario, asegura que no va a alejarse de sus proyectos y a la hora de diseñar, su proceso no empieza con el lápiz sobre el papel, sino con la imaginación y la narrativa. “Amo el cine. Para hacer ropa o diseñar para colección, lo imagino, lo escribo. No dibujo, solo si lo tengo que mostrar a alguien; elijo la música, edito, imagino la pasarela, el peinado de la modelo, maquillaje. Siento que los desfiles son una re herramienta para performance”.

Y entre los caminos que se fue abriendo durante su joven carrera, el diseñador también recuerda su reciente experiencia en la Argentina Fashion Week y cómo la perseverancia le abrió puertas: “Fue una experiencia muy linda. Siempre quise ir, pero no podía. Este año finalmente me anoté en un concurso y participé”.

Sin embargo, nada detiene sus ganas de buscar oportunidades en el medio: “La semana que viene, para que veas cómo me la busco y sigo luchando, es la semana de la alta costura y me metí de peinador”.

Fuente: TN

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Diego Mengual, el científico que investiga la cura del cáncer y defendió la camiseta argentina en un Mundial de hockey

Diego Mengual es una rara avis en el mundo del deporte. Pasa sus días en el laboratorio investigando curas y paliativos contra el glioblastoma —un agresivo tumor cerebral sin cura— y sus tardes entrenando con la camiseta de la Selección Argentina de hockey máster +45, con la que acaba de disputar la Copa del Mundo.

Para el biotecnólogo formado en la Universidad Nacional de Quilmes, la convivencia entre ambas disciplinas es perfecta. La descompresión de la cancha le permite destrabar respuestas científicas en la mesada, mientras que el método del laboratorio le enseña a gestionar las frustraciones en el deporte.

Sin embargo, el orgullo de haber marcado su primer gol mundialista convive con un presente complejo. Sin subsidios públicos vigentes, Mengual y su equipo sostienen la investigación con recursos residuales, demostrando que la resiliencia es su principal motor tanto en la ciencia como en la cancha.

¿Cómo se compatibilizan dos pasiones tan exigentes como la investigación científica contra el cáncer y el deporte de representación nacional?

Mi primera pasión fue el deporte y después fue apareciendo la ciencia. Hoy, la mezcla de las dos me permite fluir. Tener la cabeza despejada en el deporte me permite liberar tensiones para después reformular respuestas y soluciones a los problemas que me trae el laburo en la ciencia. Y viceversa: la frustración que te da el trabajo científico, donde los resultados tardan años, la llevás al deporte para decir: “Hoy no soy titular, pero hay que darle el doble para estar

Trabajás en el desarrollo de fármacos contra el glioblastoma. ¿En qué consiste esa investigación y en qué situación se encuentra hoy?

Es un tumor cerebral muy agresivo que no tiene cura actual y cuyo tratamiento no cambia hace más de dos décadas. Iniciamos el proyecto en 2018. Sin embargo, hoy el trabajo disminuyó porque dos chicos dejaron el laboratorio por falta de financiamiento y becas dignas. Veníamos trabajando con subsidios del sector público (Agencia, CONICET, Instituto Nacional del Cáncer) y hoy nos mantenemos con lo residual que nos quedó de insumos. Tratamos de no abandonar el proyecto, buscando una nueva dirección conceptual para optimizar los recursos.

¿Cuánto tiempo le dedicás a la investigación de glioblastoma y cuánto a practicar el hockey?

Hoy en día, el trabajo es muy demandante, requiere de mucha atención y de trabajar muy a conciencia con lo que estamos haciendo. Sabemos que nuestra investigación no tiene un resultado inmediato y que el desarrollo de fármacos puede llevar años. Por eso, tener esos momentos en los que la cabeza respira otra cosa, en este caso, el hockey, y te lleva a otro lugar, permite que el día a día sea más productivo.

¿Cómo fue el camino que te llevó de jugar en los clubes de barrio a vestir la celeste y blanca en un Mundial?

Empecé de chico en el club Ducilo de Berazategui y pasé por otros clubes que me hicieron enamorar del hockey. Tuve idas y vueltas por el estudio y la familia, pero nunca lo solté. El año pasado jugamos un amistoso con el preseleccionado máster, me invitaron a entrenar y en abril dieron la lista para el Mundial de este año. Recibir la camiseta celeste y blanca con tu apellido fue la primera dosis de realidad y un broche de oro maravilloso para la entrega que uno le dio al deporte amateur.

¿Qué sentiste al convertir tu primer gol en la Copa del Mundo?

Fue supremo. En el segundo partido tuve la posibilidad de hacer el primer gol de la Selección en el Mundial. En el instante en que le pegás a la bocha y entra, se te pasan mil imágenes por la cabeza: tu familia bancándote, los pibes que te insistieron para no dejar de jugar o mi ‘pequeño yo’ agarrando un palo por primera vez.

¿De qué manera se cruzan la disciplina del laboratorio y la del deportista en tu día a día?

Tiene un poco de todo. Lo metódico que tenés que ser para entrenar te lleva a ponerle un plus y creo que es complementario con lo metódico que tenés que ser en la mesada. Y después, el compromiso que te da la familia del club para formar parte de un equipo lo traés acá y lo llevás al plano científico.

Rompés bastante con el estereotipo del científico encerrado en un laboratorio sin vida social...

La imagen del científico encerrado es bastante real, pero somos gente común y corriente. Tenemos mucha formación académica (grado, doctorado, posdoctorado), pero eso no quita que le dediques tiempo a la familia o a hobbies que te hagan salir de la mesada. En mi caso, el deporte me da una energía increíble y es de lo más cotidiano quitarle tiempo a otras cosas para dárselo a la cancha.

Fuente: TN

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Una familia de cuatro personas necesitó más de $2,6 millones en agosto para ser de clase media en CABA

Una familia propietaria de cuatro integrantes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) necesitó tener ingresos entre $2.603.556,34 y $8.331.380,27 en agosto para ser considerada clase media, según informó la Dirección General de Estadísticas y Censos de CABA.

En tanto, un grupo familiar -dos adultos y dos menores- requirió de $1.651.798,05 para no ser pobre durante el octavo mes de 2026.

Mientras un hogar de las mismas características debió contar con $903.930,35 para no ser considerada indigente.

Con estos números, la línea de indigencia subió 2,6% en agosto, la de pobreza 2% y el piso para ser de clase media, 1,7%.

Cuánto hubo que ganar para ser de clase media en CABA en agosto de 2026

En agosto, según la Dirección de Estadísticas porteña, una familia de cuatro integrantes necesitó los siguientes ingresos para ser considerada como parte de la clase media, ya sea en el segmento frágil, medio o acomodado:

  • Sector medio frágil: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la Canasta Total y no alcanza 1,25 veces la canasta total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo. Tienen ingresos mensuales entre $2.082.845,07 $2.603.556,33.
  • Sector medio “clase media”: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos 1,25 veces la CT y no alcanza cuatro veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo. Ganan desde $2.603.556,34 hasta $8.331.380,27 al mes.
  • Sector acomodado: hogares cuyo ingreso mensual supera cuatro CT del Sistema de Canastas de Consumo, con ingresos al mes de $8.331.380,28 en adelante.

Cuánto dinero se necesitó para no estar bajo la línea de la pobreza en CABA

De acuerdo con los niveles socioeconómicos que establece el informe de la Ciudad de Buenos Aires, una familia de cuatro integrantes se encuentra en:

  • En situación de indigencia: hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA). En agosto, una familia necesitó $903.930,35 mensuales para no ser indigente.
  • En situación de pobreza no indigente: hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) pero permite al menos adquirir la CBA. En esta situación se encuentran quienes perciban ingresos entre $903.930,36 $1.651.798,05.
  • No pobres vulnerables: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la CBT y no alcanza la Canasta Total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo. Este rango contempla a quienes ganan entre $1.651.798,06 y $2.082.845,06 al mes.

La inflación en CABA fue de 1,7% en agosto

La inflación de agosto fue de 1,7% en la Ciudad de Buenos Aires y acumuló 21,5% en lo que va del año.

Contra julio, el IPC de CABA registró una desaceleración de 1,2 puntos porcentuales. El alza fue de 33,3% en los últimos 12 meses.

La variación de los precios porteños en el séptimo mes del año estuvo impulsada por aumentos en: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustiblesAlimentos y bebidas no alcohólicasSalud Transporte.

Fuente: TN

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