Devincenzi se encontró con el bebé por primera vez en el Hospital del Este – Eva Perón, de la ciudad de San Miguel de Tucumán, donde había sido abandonado por su familia a las pocas horas de nacer.

Necesitaba terapias intensivas, sufría deficiencia respiratoria y además presentaba deformaciones, y de todas maneras el enfermero se desveló cuidándolo hasta que se recuperó.

“Si abrís los ojos te llevo a casa": enfermero adoptó a un bebé abandonado y conmovió a la Argentina
Matías Devincenzi con Santino en brazos, junto a sus padres.

“Recuerdo que estaba en coma, con asistencia mecánica respiratoria. Soy de hablarles mucho a los bebés. Así que lo encaré y le dije sin pensarlo dos veces: ‘che, negro. Si abres los ojos, te llevo a casa“, contó Matías Devincenzi al diario La Gaceta.

Cuando el nené abrió los ojos esa fue como una señal para su protector: “De inmediato me asumí como su papá y comencé a averiguar sobre la adopción”, dijo, contrariando las recomendaciones recibidas de no encariñarse demasiado con los bebés que se confiaban a su cuidado.

Contra viento y marea inició el proceso de adopción; por un lado, para sus amigos se trataba de “un caso perdido”, y por el otro desconocía si las autoridades aceptarían su ofrecimiento de patria potestad.

Antes de recibir respuestas sobre la aceptación de la adopción, Santino, el bebé, se enfermó de nuevo, pero para Devincenzi eso era lo de menos porque siguió ayudándolo como lo haría con su hijo. “Hijo, aquí estoy, vas a estar bien y vamos a ser muy felices juntos”, le dijo decidido.

Para su alegría, el niño sanó y se lo confirieron en adopción. Ahora Santino tiene un poco más de dos años.

“Es todo lo que no imaginé nunca. Hubo una conexión desde el primer día que nos conocimos. Cuando me preguntan por qué lo adopté, la respuesta es simple: él me eligió a mí”, finalizó el joven y dedicado enfermero.

Esta nota fue publicada originalmente el 25 de marzo de 2019