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7 datos clave del cometa verde, el astro que se acerca a la Tierra por primera vez en 50.000 años

Este domingo 5 de febrero por la noche, quienes estén en Argentina podrán contemplar al cometa verde, un astro espacial que pasa cada 50.000 años por el planeta Tierra. Según precisaron desde la NASA, si el cometa C/2022 E3 (ZTF) -tal como lo denominaron- continúa con su huella actual de brillo, podrá observarse con la ayuda de binoculares y a simple vista para el ojo humano en cielos con ausencia de contaminación lumínica.

 

 

Esta bola de hielo espacial fue descubierta en marzo de 2022 a través de las instalaciones de Zwicky Transient Facility, en donde funciona el telescopio Samuel-Oschin del Observatorio Palomar, en Estados Unidos. Por estos días, el cometa llegó a su momento de mayor aproximación a la Tierra y vale la pena conocer los detalles más importantes de su viaje.

1- Por qué es de color verde

El tono verde se debe a su composición molecular, que contiene dicarbos y cyanogen, dos componentes químicos que, al interactuar con la luz solar, se ven de ese color. Es que cuando este astro se acerca al sol, su temperatura aumenta y, por lo tanto, se produce la sublimación.

El color verde del cometa se explica por las sustancias químicas que despide al acercarse al SolEl color verde del cometa se explica por las sustancias químicas que despide al acercarse al Sol

¿De qué se trata? Del proceso en el que el hielo se convierte en gas. Posteriormente, se forma la cola del cometa, que despide vapor de agua, dióxido y monóxido de carbono y otras sustancias químicas que le dan ciertas características como el mencionado color.

2- Tamaño y composición

De acuerdo a las estimaciones de la NASA, el cometa C/2022 E3 (ZTF) tiene un diámetro de casi un kilómetro, un tamaño al que los científicos consideran pequeño. Con un color verde brillante, “la cola de polvo ancha y corta y la cola de iones larga y tenue se extienden a lo largo de un campo de visión de 2,5 grados de ancho”, señalaron desde el organismo espacial.

3- Cómo observarlo en Argentina

De acuerdo a lo que pudo saber Infobae, el cometa verde se podrá detectar mirando hacia el norte, en la constelación de Auriga, entre las 21 y las 23 horas de Argentina. No obstante, es posible que no pueda divisarse, ya que “la Luna creciente puede interferir con su observación”, había advertido la astrofísica e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet), Beatriz García

Bajo este precepto, al menos hasta el domingo 12 de febrero, los avistamientos del cometa serán posibles si las condiciones lumínicas y meteorológicas de cada localidad lo permiten.

En Argentina, será posible ver al cometa al menos hasta el 12 de febrero /REUTERS/Alkis KonstantinidisEn Argentina, será posible ver al cometa al menos hasta el 12 de febrero /REUTERS/Alkis Konstantinidis

4-Cómo lo descubrieron

El cometa verde que se verá hoy en el cielo fue denominado C/2022 E3 (ZTF) por el año del avistamiento y por el centro espacial que lo hizo posible. En marzo del 2022, el telescopio Samuel-Oschin, ubicado en California en los estudios astronómicos Zwicky Transient Facility, registró que este astro se encontraba a aproximadamente 640 millones de kilómetros del Sol.

Los astrónomos Bryce Bolin y Frank Masci fueron los artífices de este hallazgo, en el marco del programa Zwicky Transient Facility, que apunta a observar diversos fenómenos astronómicos de corta duración.

5-¿Cuándo había pasado por última vez?

Como vimos anteriormente, este astro tarda 50 mil años en completar una órbita completa alrededor del Sol. En ese contexto, los registros indican que su último paso cerca de la Tierra fue en los tiempos del Paleolítico Superior, que coincide con el último periodo glacial. Por aquellos días, el clima del planeta era frío y afectaba a los neandertales, que aún habitaban algunos territorios antes de la aparición del homo sapiens.

La última vez que el  C/2022 E3 (ZTF) pasó por la Tierra fue en el período glacial (Freepick)La última vez que el C/2022 E3 (ZTF) pasó por la Tierra fue en el período glacial (Freepick)

6-¿Es peligroso?

El momento de más cercanía entre el cometa verde y la Tierra fue el miércoles 1 de febrero, según señaló el especialista Diego Bagú, astrónomo de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata y exdirector del Planetario de la institución. La distancia en aquel entonces era cien veces veces más que el trayecto que hay entre nuestro planeta y la Luna. Bajo esta óptica, el C/2022 E3 (ZTF) está cada vez más lejos de la Tierra y tiene menos brillo.

En ese sentido, según había agregado la investigadora García, el paso del cometa no tiene “ningún efecto sobre la Tierra ni sobre el Sistema Solar”, ya que se trata de un objeto “pequeño e interesante que llama la atención si se puede observar a simple vista”.

7-Qué sucederá con el cometa

Tras su paso por la Tierra, el cometa C/2022 E3 (ZTF) atravesará la constelación de Tauro y se acercará a Marte. “Para entenderlo mejor, hay que tener en cuenta que, como ya dijimos, el cometa tuvo su mayor acercamiento a la Tierra el 1 de febrero. Desde ese momento, se irá alejando, y perdiendo brillo”, le dijo a este medio Mariano Ribas, del área de divulgación astronómica del Planetario de la Ciudad de Buenos Aires “Galileo Galilei”.

Según las sospechas de algunos profesionales, esta podría ser la última vez que la humanidad vea a este cuerpo espacial, ya que hay posibilidades de que salga del Sistema Solar durante su trayectoria.

 

 

 

 

Fuente: Infobae

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El 60% de los argentinos no trabaja de lo que estudió y solo 2 de cada 10 ejerce su profesión soñada

El desajuste entre formación académica y empleo es una de las principales características del mercado laboral argentino. De acuerdo con un relevamiento privado, el 61% de los trabajadores en el país se desempeña en un área que no está vinculada con lo que estudió y solo 2 de cada 10 ejerce su profesión soñada.

El dato surge de un estudio elaborado por Bumeran en base a 2.391 casos en Argentina, Chile, Ecuador, Panamá y Perú. El informe analiza la relación entre la formación, las aspiraciones y el trabajo efectivo, y muestra que la mayoría de los trabajadores no logra trasladar su educación al ámbito laboral.

Una brecha persistente

El informe muestra que la tendencia se mantiene estable en el tiempo. Aunque hubo una leve mejora respecto del año anterior —cuando el 63% no trabajaba de lo que había estudiado—, la proporción continúa siendo mayoritaria.

La distancia entre estudio y empleo se manifiesta con mayor intensidad en los trabajadores más jóvenes. Entre quienes tienen entre 18 y 30 años, el 74% no se desempeña en un área vinculada con su formación. A medida que aumenta la edad, la relación entre estudios y trabajo tiende a fortalecerse: el porcentaje desciende al 59% entre quienes tienen entre 30 y 50 años y al 52% en los mayores de 50.

Por género también se observan diferencias. El 70% de las personas que no se identifican ni como hombres ni como mujeres afirma no trabajar en algo relacionado con lo que estudió, mientras que esa proporción es del 61% entre los hombres y del 59% entre las mujeres. Estas últimas son, dentro del relevamiento, quienes presentan mayor correspondencia entre formación y empleo.

Expectativas, frustración y satisfacción laboral

Más allá del vínculo entre estudios y ocupación, el informe indaga en las percepciones de los trabajadores frente a esta situación. El 35% señala que siente agradecimiento por tener empleo, aun cuando no esté relacionado con su formación o con lo que aspiraba a hacer. En paralelo, el 31% expresa frustración por no poder desarrollarse en el área que estudió o soñó, mientras que un 12% manifiesta insatisfacción.

“Los resultados del estudio muestran una desconexión entre la formación y el desarrollo profesional. Argentina lidera la tendencia en la región con el 61% de los talentos que no trabajan de lo que estudiaron”, afirmó Federico Barni, CEO de Bumeran en Jobint.

La brecha entre expectativas y realidad laboral también se observa cuando se analizan los sueños de infancia. Solo el 20% de los empleados afirma trabajar actualmente en la actividad que deseaba cuando era niño, mientras que el 80% no logró concretar esa aspiración.

La insatisfacción laboral aparece como otro rasgo extendido. El 84% de los trabajadores afirma no sentirse satisfecho con su empleo actual, el nivel más alto entre los países relevados.

De la formación al empleo: trayectorias no lineales

Aun así, el estudio muestra que existe cierta coherencia entre los intereses de la infancia y las decisiones educativas. En Argentina, el 53% de los trabajadores estudió algo relacionado con lo que soñaba ser de niño, lo que indica que el desajuste se produce, en gran medida, en la inserción laboral y no en la elección de la formación.

Entre las carreras más elegidas aparecen Ingeniería (22%), profesorado (16%), Marketing (12%), Derecho (10%) y Periodismo (8%).

Sin embargo, al observar las ocupaciones actuales, el mapa es diferente. En el caso de las mujeres, los empleos más frecuentes son ventas (30%), docencia (25%) y tareas de caja (21%). Entre los hombres, predominan también las ventas (37%) y la atención en caja (17%), seguidas por ingeniería (9%).

Estas diferencias entre formación y empleo refuerzan el diagnóstico central del informe: la trayectoria educativa no siempre se traduce en una inserción laboral acorde.

Las nuevas tendencias

El relevamiento también aborda las habilidades que los trabajadores consideran más valoradas en el mercado laboral actual. Entre ellas se destacan las vinculadas a la informática, el trabajo en equipo y la capacidad de estrategia y negociación, lo que sugiere un cambio en las demandas del mercado respecto de las trayectorias formales tradicionales.

En paralelo, los sueños laborales de las nuevas generaciones muestran transformaciones. Las opciones más mencionadas incluyen actividades vinculadas a la creación de contenido y la exposición pública, como ser influencer o youtuber, lo que marca una diferencia respecto de las aspiraciones tradicionales relevadas en generaciones anteriores.

En conjunto, los datos reflejan un mercado laboral en el que predominan trayectorias no lineales, con recorridos que se alejan de la formación inicial y de las expectativas construidas durante la infancia.

Fuente: Infobae

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Cerraron una escuela de 128 años en un pueblo de Jujuy y crece la preocupación porque haya más casos

En Queta, Jujuy, no hay una plaza central, ni una municipalidad, ni calles con nombres. Queta es su escuela. Es el punto de encuentro donde las familias, dispersas entre cerros y distancias de tres horas a pie, se juntan para ser algo más que individuos aislados. Por eso, cuando el año pasado cerraron la Escuela N° 71, no solo pusieron un candado: firmaron el acta de defunción de toda una comunidad.

Ese edificio tiene 128 años. Allí se educaron cinco generaciones; por sus aulas pasaron bisabuelos, abuelos, padres e hijos. La lógica de la política de hoy dice que lo que antes funcionaba ya no sirve. Las razones son la baja natalidad y el éxodo, pero lo que no dicen es que el cierre de la escuela es, en realidad, un motor que acelera esa misma huida.

Bajo el eufemismo de “nuclearización”, el Ministerio de Educación de Jujuy (mediante la Resolución 2914) busca fusionar o agrupar escuelas que tienen entre 1 y 15 alumnos. En la provincia hay 102 establecimientos en esta situación, la mayoría en las zonas más pobres y de población indígena.

Si le preguntamos a un economista, nos hablará de “costo-beneficio” y dirá que una escuela con un solo alumno es ineficiente. Y tiene razón. Pero si el objetivo es frenar la desertificación del territorio, la eficiencia no puede medirse solo en pesos.

Entre 2007 y 2024, en Jujuy cerraron 60 escuelas rurales. Y muchas otras van a seguir la misma suerte. Corren peligro varias escuelas de la Puna y la Quebrada: 27 de ellas corresponden a la Región II (Tilcara, Maimará, y Humahuaca), 24 a la Región VII (Abra Pampa), y 22 a la Región I (La Quiaca).

En Salta, el panorama es igual de desolador: 66 escuelas cerradas en las últimas dos décadas. Nombres como Paso del Rey, Rivadavia o Santa Victoria Oeste aparecen en las listas de “peligro”. Lo que administrativamente parece un ahorro en lo humanitario es muy negativo.

Cuando una escuela cierra, el pueblo pierde su único referente del Estado, su centro de salud informal y su corazón social. Sin escuela, los padres pierden la última razón para quedarse. Las comunidades indígenas denuncian, con razón, que esto rompe el Pacto Social por la Educación.

Hace más de un siglo, la Argentina se pensó a sí misma abriendo escuelas en cada rincón para poblar el territorio. Se entendía que donde llegaba un maestro, llegaba la civilización, el arraigo y el futuro. Hoy estamos recorriendo el camino inverso.

Fuente: TN

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Era abogado, fue elegido entre los mejores chefs del mundo y abrió un bistró al lado de la estación Retiro

En el borde de las vías y con los trenes que llegan y salen como paisaje de fondo, el cocinero Facundo Kelemen acaba de inaugurar Chuchú, su nuevo restaurante dentro del Museo Nacional Ferroviario Raúl Scalabrini Ortiz.

El proyecto marca un giro en su recorrido: más grande, más familiar y más cotidiano, pero con la misma idea que atraviesa su cocina desde el comienzo: modernizar los clásicos argentinos y hacerlos muy bien.

Un restaurante junto a las vías

El nombre no es casual. “Lo elegí yo”, contó Kelemen a TN. Chuchú dialoga con el entorno ferroviario sin caer en la tematización excesiva: la ambientación “remite a los bistrós franceses y los diners norteamericanos" y hay detalles sutiles como rieles en los platos o alrededor de la barra, así como una ventana en forma de tradicional boletería que recibe a los comensales y los deja pispear lo que pasa en la cocina.

El espacio, además, implica un salto de escala importante respecto de su restaurante Mengano.

Mengano es un proyecto muy chico y me divertía el tipo de desafío de hacer algo mucho más grande. Pasé de 35 cubiertos a más de 140, y si doblás mesas podés llegar a más de 300”, explicó.

Esa diferencia condicionó la propuesta: Chuchú debía ser necesariamente más accesible y más flexible en su funcionamiento cotidiano.

Ubicado en una zona con poca oferta gastronómica de este tipo y con una gran terraza protegida de la calle, el restaurante apunta tanto a familias como a trabajadores de oficinas cercanas y visitantes del museo.

Una revelación en Valencia y el paso de abogado a cocinero

La historia de Kelemen no empezó en una cocina. Antes fue abogado, incluso llegó a completar una maestría en derecho empresario. Y cómo a muchos estudiantes, un intercambio en el exterior le cambió la vida.

El suyo fue en Valencia, España, y terminó redefiniendo su rumbo. Allí, mientras vivía solo por primera vez, empezó a cocinarse a diario, su paladar se ensanchó y se descubrió una nueva pasión por la gastronomía. “Me intrigó mucho el sushi, por ejemplo, cómo hacerlo”, recordó sobre sus primeros experimentos.

De regreso en Buenos Aires, Kelemen combinó por un tiempo el ejercicio del derecho con clases de cocina, hasta que decidió dar el salto y renunció a su trabajo.

Su primera experiencia al frente de una cocina -la de un bar con un amigo -fue abrupta y caótica. “Fue medio un desastre”, se río, pero la experiencia marcó el punto de no retorno.

Después llegó una suplencia en un restaurante de Vicente López, unos años en Tegui y una temporada de stages en cocinas de Nueva York mientras su pareja estudiaba en la universidad de Columbia.

Fuente: TN

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